28/03/2019

No sé lo que quiero, pero lo quiero ya

Me llevo un 1kg de dulce de leche, y porque no, un Discount 2033 al 15%
Diego Falcone


Este próximo mes de mayo, el Bonar 2024 le devolverá a los inversores unos us$20 por lamina de us$100 (entre pago de intereses y amortización de capital). A pesar de ese “incentivo”, hoy vale entre us$92-93 y rinde >14%; pareciera que no hay precio suficientemente atractivo para interesar a los inversores locales e internacionales. Uno debería suponer que el riesgo electoral es la llave para justificar este descuento. Sin embargo, todavía no sabemos: a) si CFK se presenta (60% de probabilidad que si lo haga, pero es una opinión, valida como tantas otras), y b) en el caso de competir contra Mauricio Macri, cuales son sus posibilidades reales.

Le anticipo que si va a usar las encuestas para escrudiñar el horizonte, será una enorme perdida de tiempo. Entonces, ¿existe algo más que no sea la política lo que deprime los precios de los bonos? Si de economía (local) hablamos, estos paridades son parecidas a las que vimos en agosto y diciembre pasado, por lo tanto la pregunta que cabe es si cambió algo desde entonces o todo sigue igual. Veamos:

(+) El escándalo de los cuadernos (01.08.18) hoy tiene una trama más previsible que en aquel momento. La investigación sigue apuntando al anterior gobierno, y no al actual (eso lo hace sustancialmente diferente al Lava Jato).

(+) El déficit fiscal (al menos el primario), se ha reducido considerablemente, y aunque siempre haya peros, uno no puede dejar de valorar el esfuerzo del gobierno. Tanto es el compromiso que desde el Ministerio de Economía han mantenido el ajuste de tarifas necesario para equilibrar las cuentas aún en un año electoral.

(+) El sector externo luce mucho más despejado gracias superávit comercial (en febrero tuvimos el sexto mes consecutivo de balanza positiva), el tipo de cambio es MUY competitivo (y sin destrozar el poder adquisitivo del salario), y se viene una excelente cosecha.

(+/-) La política monetaria del BCRA cumple con su objetivo de no hacer crecer la base (cantidad de pesos) aunque ha resultado ser menos eficaz para trasladar a los plazo fijos, las generosas tasas de las LELIQs cuando la inflación de marzo, y probablemente la de abril, no bajará del 3,5% mensual.

(+/-) La actividad económica pareciera haber encontrado un piso en noviembre del año pasado (positivo) pero la recuperación (si la hay) será MUY lenta, casi imperceptible (negativo).

(-) El único punto claramente que no ha mejorado es la inflación, sea por culpa de “la” dólar o de las tarifas, el acumulado de los últimos meses es HORRIBLE.


Este listado (le sugiero que Ud. haga uno propio porque esta es mi selección parcial y sesgada) demuestra que Argentina ha corregido (o está en vía de hacerlo) la mayoría de DESEQUILIBRIOS COYUNTURALES (aquí NO conviene meter temas como la carga impositiva, pobreza que son de largo plazo y no los resuelve un sólo gobierno sin mayorías parlamentarias).

Entonces, si estamos Mal pero vamos BIEN, ¿por qué el mercado descuenta el Armagedón en un contexto global favorable para la deuda emergente? No es sólo la política porque esta juega más en el plano del inversor local que en el internacional. ¿Por qué?  Porque los inversores institucionales que invierten en Argentina como FIDELITY, TEMPLETON o BLACK ROCK  también tienen posiciones en activos de Venezuela. Es decir, el que se acerca por estos lugares, sabe en donde se mete, y no es ningún desprevenido que vino por la carne o el dulce de leche y se llevó un Discount 2033 y acciones de Banco Macro de souvenir. Por lo tanto, debe haber algo más que explique el castigo a Argentina. Lamentablemente esta mañana de jueves, no tengo una respuesta. I’m SORRY.


Attenzione: La información y opinión aquí contenida se expone a título meramente informativo y no constituye una recomendación de inversión.

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